Parecía imposible que con las cada vez más amplias distancias económicas entre el Real Madrid y el Barcelona con respecto al resto de competidores, algún equipo fuese capaz de acercarse si quiera a las puntuaciones que están consiguiendo ambos clubes. Pero un equipo lo ha conseguido, el Atlético de Madrid.
Y este logro, que por supuesto es merito de todos los jugadores que componen la plantilla, tiene un responsable por encima del resto, y ese es su entrenador. Diego Pablo Simeone llego al club a mediados de la temporada 2011-12, encontrándose un equipo, en la parte media –baja de la clasificación y con una afición en contra de todos; presidente, jugadores, entrenadores…. Su diferencia con el ganador de la liga en los últimos años había sido (52 puntos Liga 2009-10 y 38 puntos en la 2010-11).
Simeone, que había sido en su etapa de futbolista en el Atlético de Madrid, uno de los jugadores más queridos por la afición, pronto se gano el cariño del público y con una receta basada en el esfuerzo, el sacrificio y la lucha durante los 90 minutos de juego, dejándose el alma en la disputa de cada balón, como ya hiciera él de jugador, empezó pronto a conseguir mejores resultados, alcanzando al final de esa misma temporada el título de campeones de la liga Europa de la UEFA.
Durante la temporada 2012-13 ya empezó a dar muestras de lo que podía conseguir con este equipo, aguantó el ritmo del Real Madrid durante gran parte de la temporada y consiguió vencerle en la final de la copa del Rey que además se disputo en el estadio de su rival de ciudad. No pudo sin embargo competir con el todo poderoso Barcelona de los Messi, Xavi, Iniesta y compañía.
Y ya durante esta temporada, está alcanzando el nivel máximo de competitividad de sus jugadores y se encuentra en situación de disputar el campeonato hasta el final, es más, en cuanto a sensaciones, parece estar por encima de sus dos rivales.
A estos meritos hay que añadir que los está consiguiendo prácticamente con la misma base de la plantilla de jugadores que se encontró cuando llego en diciembre del 2011, es más, incluso el club ha tenido que vender a algunos de sus jugadores más destacados, como por ejemplo el colombiano Radomel Falcao, máximo goleador del equipo la pasada temporada.
Los entrenadores de futbol, y más por supuesto a estos niveles, deben tener unos grandes conocimientos en técnicas del juego e ideas futbolísticas, pero cada vez parece más evidente que el aspecto motivador adquiere una mayor importancia, entrenadores que sean capaces de sacar el máximo rendimiento y esfuerzo de sus jugadores aportan un plus fundamental para alcanzar los resultados pretendidos.
El “Cholo” Simeone parece tener esta capacidad bastante desarrollada y ha conseguido formar un grupo de jugadores totalmente comprometidos y que están dispuestos a darlo todo por conseguir una de las mayores sorpresas que se recuerdan en el mundo del futbol en los últimos años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario